Ecos teatinos (18-23 de enero de 2016)

  1. Provincia teatina de «Nuestra Señora de Luján y San Cayetano»: Conformación de las comunidades religiosas a partir de 2016 y nombramiento del maestro de juniores.

    Luego de celebrarse los capítulos locales en cada casa, todos presididos por el prepósito provincial, el mismo prepósito propone nuevas configuraciones en las comunidades religiosas, viendo las necesidades de las personas, las obras y las comunidades. La propuesta consiste en configurar la comunidad de Empedrado con los reverendos padres Pedro Romero y Enrique Alfonso; La Plata con los reverendos padres Ricardo Solá y José Mayoral, Villa Adelina con el reverendo padre Juan Carlos Di Camillo y el diácono Mario Giménez, y Boulogne con los reverendos padres Mariano Salvador, Cristian Paniagua y Martín Schmidt. Luego de un extenso diálogo al respecto, los padres del consejo avalan esta propuesta, estableciendo que los cambios se realicen entre el fin del año y el capítulo provincial.

    En este orden, el prepósito propone que las comunidades así establecidas puedan desarrollar objetivos a trabajar tanto en lo comunitario como en lo personal en cada religioso miembro.

    Asimismo, el prepósito, actual maestro de juniores en la casa de Boulogne, propone que a partir del próximo año, sea el reverendo padre Cristian Paniagua quien funja como formador de los juniores de esa casa.

    Reverendos Padre Mariano Sebastián Salvador, C. R.
    Prepósito Provincial

  2. Provincia teatina «Paulo VI»: Nuevos destinos comunitarios y pastorales

    Nos llegan noticias de nuevos destinos para distintos hermanos de la provincia teatina «Paulo VI», en Brasil. Así queda reflejado en las diversas invitaciones que anuncian la toma de posesión de los pertinentes oficios eclesiásticos de parte de los padres José Francisco Antunes, José Sergio de Lima y Misael Germano do Nascimento, CC. RR.

  3. Ha llegado a nuestra curia general un ejemplar del libro del padre Valentín Arteaga, C. R., Queridos hermanos. Cartas a la familia teatina (Palma de Mallorca: Curia Provincial de los CC. RR. (Teatinos) – Soubriet; 2015) 173 pp., que nos ha sido enviado por el padre Ismael Correa Marín, C. R., encargado de las publicaciones de la provincia teatina de «la Inmaculada y San Alfonso», en España, lo cual agradecemos.
  4. San José María Tomasi celebrado en la iglesia de San Cayetano de Barcelona

    Celebradas las fiestas de Navidad y al reiniciar el curso, los profesores y alumnos del Instituto Superior de Liturgia de Barcelona, se trasladan a nuestra iglesia de Sant Gaietà, de Barcelona, para festejar al que ellos llaman familiarmente su Patrón y Protector, san José María Tomasi.

    El “alma” de esta iniciativa salió de Mn. Xavier Parés y fue secundada por el padre Miguel Bonet, C. R.

    Es una celebración sencilla pero muy emotiva. Al terminar las clases, al mediodía, celebran la eucaristía, con una buena homilía, haciendo referencia a los textos bíblicos y al “Príncipe de los liturgistas”, y seguidamente la comunidad teatina les invita a compartir la mesa y así se pasa de la “misa a la mesa”.

    Miguel Bonet Nicolau, C. R.

  5. Nuestro prepósito general, reverendísimo padre Salvador Rodea González, C. R., ha comenzado su visita a la provincia teatina «Nuestra Señora de Luján y San Cayetano», en Argentina.

    Mientras los Teatinos de Argentina transitan la fase inmediatamente preparatoria de su capítulo provincial, nuestro Padre General –quien presidirá dicho capítulo, que comenzará el 1 de febrero de este año 2016– se está acercando a las distintas comunidades para compartir las vivencias cotidianas, los anhelos y los proyectos, de nuestros hermanos de Argentina.

    ¡Qué el Señor ilumine a nuestro padre general y a los teatinos de Argentina, a fin de que puedan desarrollar este próximo capítulo en la paz y la comunión que brotan de un espíritu dócil a la Palabra divina y a los signos de los tiempos!

Actividades en la basílica de Sant’Andrea della Valle

Durante el día 23 de enero del 2016, según nos informa el rector de nuestra romana basílica de Sant’Andrea della Valle, reverendo padre Carlos Gómez Ruiz, C. R., se llevaron a cabo diferentes actividades, tales como visitas guiadas a algunas de las capillas gentilicias que forman parte del conjunto arquitectónico de la misma basílica.

Próximamente, por otra parte, se celebrará la misa exequial por el excelentísimo señor embajador de Cuba ante la Santa Sede, Rodney López Clemente, nucleándose para la ocasión el grupo de embajadores latinoamericanos y del Caribe ante la Santa Sede. Esta misa tendrá lugar el 5 de febrero del 2016 a las 17:00 horas.

También el mes de febrero será la ocasión propicia para contar con la presencia de la cantante lírica Daniela Di Pippo y del pianista Marco Cecchinelli, auspiciados por la embajada de El Salvador ante la Santa Sede. El concierto previsto para que actúen estos artistas se realizará el 8 de febrero de 2016 a las 20:30 horas.

Junto con estos eventos, el rector nos recuerda que en la basílica se desarrollarán las habituales celebraciones eucarísticas, y oportunamente se concretarán las distintas jornadas de oración previstas para los días 31 de enero (Jornada de los enfermos de lepra); 2 de febrero (Jornada Mundial de la Vida Consagrada) y 7 de febrero (Jornada de oración y de ofrendas por los seminarios diocesanos).
Auguramos una buena prosecución de las actividades pastorales, transitando este año de la Misericordia.

Pensando sobre la santidad en nuestros días

Agradecemos la colaboración de nuestro postulador general para las causas de los santos, reverendo padre Ambrosio Cots Dorca, C. R., quien nos invita a considerar una presentación hecha por el cardenal Angelo Amato, SDB, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, sobre la labor de dicho dicasterio y el valor de la santidad en el pontificado del papa Francisco.

Las palabras pronunciadas por el cardenal Amato tuvieron lugar con ocasión de la inauguración del curso para los Postuladores de las Causas de los Santos iniciado en Roma el pasado 11 de enero.

«Hay hoy un deseo de comunión, de paz social, de unir las personas en el camino del bien y de la bondad. La celebración de los santos es una buena noticia para nuestro mundo. Es necesario conocer más a los santos. Hay un escaso conocimiento de los siervos de Dios. Hay indiferencia ante los santos. Hay que conocerlos y hacerlos conocer. Darlos a conocer. Los santos están vivos hoy, no son libros de biblioteca. Hay por ello una campaña de dar a conocer a los siervos de Dios en los quioscos, para la gente, en una colección de fascículos.

En el 2015 ha habido en la Iglesia 10 canonizaciones (2 fuera de Roma, uno de ellos un santo mallorquín, fray Junípero Serra). Es preciso dar a conocer a nuestros santos en nuestras iglesias, parroquias, boletines, etc. Se han canonizado a santos de todo el mundo, santos de Palestina, Jerusalén, los padres de santa Teresita del Niño Jesús, se ha proclamado Doctor de la Iglesia a san Gregorio, monje armenio, recordando el genocidio de los armenios donde murieron un millón y medio de armenios, y también cristianos.

Ha habido también 16 beatificaciones: Oscar Romero en El Salvador, mártires en Gerona, mártires cistercienses del norte de España, mártires capuchinos en Barcelona, etc. Para el papa Francisco la santidad se resume en la bondad. Los buenos son los santos de hoy en día. Por ello los santos son la presencia del bien en la Iglesia. Hay que buscar personas buenas que han vivido con heroísmo su fe.
Una virtud que hay que analizar en los santos es su fortaleza ante las pruebas y dificultades. Los santos son un dique al mal. Hoy hay una gran persecución a la iglesia. Por eso hay que ser fuertes en la tribulación».

Nota: En este Curso hay 93 participantes provenientes de 35 naciones. El objeto de su estudio será el proceso de la santidad en su vertiente etimológica, bíblica, patrística, teológica, histórica y jurídica. No olvidemos que la santidad es la vocación común a todo miembro de la iglesia. La santidad se manifiesta en palabras y obras. Es un camino de subida, búsqueda, maduración, de tender siempre hacia Dios. De imitar a Dios, Santo entre los santos. El santo mueve a otros. Santo es aquél que se da totalmente a Dios, el totalmente Santo. Lo acoge y da testimonio de Él en su vida.

Ambrosio Cots Dorca, C.R.

San José María Tomasi, el liturgista (III, versión en español)

En las precedentes presentaciones hemos ofrecido a grandes rasgos dos rieles fundamentales por los que circula la participación activa, consciente y efectiva (SC, 14), de los fieles en la liturgia de la Iglesia. Dichos rieles viene conformados por la celebración eucarística y la liturgia de las horas, las cuales cada cristiano, y en modo particular cada uno de nosotros, consagrados y sacerdotes teatinos, debemos recorrer con fidelidad para obedecer, ante todo, al Maestro que nos mandó orar incansablemente. Desde este mandato, con nuestra profesión religiosa –que hemos emitido libre y voluntariamente (Cfr. Ritual de la Orden CC.RR.)– abrazamos el estilo de vida de Jesús, el cual eleva al Padre las oraciones y suplicas en favor de cada uno de nosotros y de nuestro pueblo.

Desde esta perspectiva y retomando el camino trazado por los siglos de la historia de la liturgia, retomado por Tomasi, podemos considerar que, entre otros elementos, además de estimular la reforma litúrgica, él favorece y entiende presentar las bases para una “espiritualidad litúrgica”, entendida como un itinerario de vida en el Espíritu que abarca y compromete al creyente en su existencia global, es decir, la “verdad” de la experiencia espiritual que la participación litúrgica genera cuando de modo integral nos involucramos con todo nuestro ser, alma y cuerpo, en aquello que celebramos –Eucaristía o Liturgia de las Horas– como él mismo invita a sus hermanas sor María Crucifixión y sor María Seráfica, a hacerlo con el memorial para dar gracias al Señor y con la celebración de las diversas horas para santificar tanto la jornada como el monasterio, la persona y la comunidad.

La espiritualidad litúrgica tiene que ser considerada –podríamos decir, como la concibe Tomasi y bien aplicable a la vida de hoy– como una actitud permanente o un estilo de vida cristiana basado en la asimilación y la identificación con Cristo, ya que en la acción ritual el misterio de Cristo se celebra, es decir que se presenta y se vive integralmente la obra de la redención que transfigura la realidad del sujeto con la gracia, enriqueciendo de esta manera una auténtica experiencia espiritual, ya que la liturgia ha ocupado un lugar importante a lo largo de la vida de la Iglesia, como el vértice al cual se tiende y, al mismo tiempo, la fuente de la que derivan todas las gracias (SC, 10).

Las características de la espiritualidad litúrgica que Tomasi quiere proponer, y que luego del Concilio Vaticano II toman cuerpo concreto son:

Espiritualidad bíblica

La espiritualidad litúrgica es eminentemente bíblica, es decir que la palabra de Dios en la liturgia deja de ser un “palabra escrita” fosilizada para adquirir cada vez más un papel de «anuncio-proclamación de un acontecimiento de salvación presente», es decir el acontecimiento que se lee en la Escritura es el mismo que se realiza en la liturgia. Por tal razón, el Leccionario de la Misa y la Liturgia de las Horas, además de ser los principales libros de meditación y de oraciones propuestos a la comunidad de los fieles, son anuncio constante de la salvación presente y operante en el misterio litúrgico.

Espiritualidad cristológica

La espiritualidad litúrgica tiene como centro fundamental Cristo, es decir que la liturgia capta todas las dimensiones de la historia de la salvación reunida y centrada en el misterio de Cristo que abarca desde la encarnación hasta su retorno glorioso. La liturgia, al expresar fielmente la visión del misterio de Cristo, que recapitula en sí toda la historia humana y cósmica, revela, anuncia y hace presente en el tiempo y en el espacio su fuerza salvadora.

La Espiritualidad Litúrgica –eucaristía y liturgia de las horas– es la escuela en la que se aprende el plan de salvación existente desde toda la eternidad en Dios y el modo de su realización, primero en Cristo y luego, por medio del Espíritu, en nosotros.

Espiritualidad eclesial y sacramental

La espiritualidad litúrgica implica que como asamblea reunida tomamos conciencia y nos realizamos como Iglesia que existe en un lugar determinado y que al mismo tiene el cometido del testimonio y la misión. La dimensión eclesiológica de la liturgia se hace evidente en la celebración de los sacramentos, cuyo sujeto es la Iglesia.

Los sacramentos de la Iglesia, que constituyen la liturgia, son medios de participación directa y eficaz en los actos redentores de Cristo. De ellos nace el impulso de asimilación e identificación con Cristo, con el fin de que los creyentes configuren sus vidas a él por medio de todo lo que van celebrando, con el fin de establecer un coloquio interior con él y gozar del misterio comunicado que conforta y sostiene el itinerario de fe.

Espiritualidad pascual

La espiritualidad litúrgica se fundamenta en el misterio pascual, ya que la liturgia tiende esencialmente a hacernos vivir la salvación-misterio pascual en cada uno de sus momentos y lo hace actualizando en nosotros el misterio pascual tomado en su momento culminante: muerte y resurrección de Cristo. Esta dimensión se actualiza tanto en la celebración de la eucaristía y en la liturgia de las horas, cuando en cada momento del día hacemos memoria de la pascua de Jesús. A su vez esta perspectiva pascual proyecta, nuestra vida hacia la perfecta consumación de la obra redentora, prolongando así la dimensión escatológica de la espiritualidad litúrgica.

Espiritualidad mistagógica

La espiritualidad litúrgica plantea principalmente, por medio de la liturgia, el momento adecuado para entrar en contacto con el misterio salvador de Dios, el misterio de Jesús, llamado a transformar nuestra vida. En este sentido, Tomasi está en la línea de los Padres de la Iglesia, que consideran la mistagogia como una enseñanza ordenada a hacer comprender lo que los sacramentos significan para la vida, que supone la iluminación de la fe que brota de los mismos sacramentos; lo que se aprende en la celebración ritual de los sacramentos y viviendo de acuerdo con lo que los sacramentos significan para la vida.

El misterio que celebramos en la liturgia es el don de la vida, oculto en Dios en los siglos, que él quiso manifestar y comunicar a los hombres en su Hijo, muerto y resucitado, con la efusión del Espíritu.

Conclusión

De este modo la vigencia del Tomasi es actual, ya que implica aun hoy una reforma litúrgica que no se quede en cuestiones de ritualidad que terminan vaciando el sentido del rito como educador de la fe de los creyentes, en la Iglesia de Dios, con toda la riqueza de la más noble tradición que ha sostenido a tantos creyentes con la convicción de que aquello que creen viene celebrado y lo vivido en la celebración se transforma en levadura nueva que hace fermentar el pan de la fe, que nos permite nutrirnos en el memorial que se actualiza en cada celebración y en su palabra que llena los corazones de esperanza.

La participación en los términos planteado por el santo liturgista se debe ver con la visión y convicción que siempre y en todas partes viene celebrado el misterio de la pascua de Cristo, que implica toda la globalidad del creyente, con la certeza de que la gracia que brota del misterio nos colma de dones y bendiciones, transformándonos desde lo más profundo. Con esto queremos afirmar que la participación no consiste en la suma de menesteres a llevarse a cabo dentro de la celebración, sino que como religiosos y sacerdotes comporta introducir y hacer que los creyentes gocen del misterio que celebran en la eucaristía, y también en la celebración de la liturgia de las horas, para que por medio de nuestra voz, tanto ellos como nosotros, podamos escuchar a Dios, que nos continua hablando en Cristo, para que el Santo Espíritu se derrame a todos los creyentes, a fin de configurarnos cada vez más a Cristo Señor.

Bibliografía

  • Auge, M., Liturgia. Ed. Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 1995.
  • Tomasi, G. M., Lettere alle Sorelle (1675-1706), a cura di Domenico Sicari, Roma 2001.
  • ___________, Opera Omnia VII, «Vera norma di glorificar Iddio, e di far orazione – secondo la dottrina delle divine scritture e de’ santi padri», ex Typographia Palladis, Romae 1754. 233-281.
  • Vezzosi, A. F., ed., Ven. Viri Josephi Mariae Thomasii Opera Omnia, Tomus III, «In quo psalterium», ex Typographia Palladis, Roma 1759.

Juan Roberto Orqueida Guaglianone, C. R.

Editorial n.º 18 (2016)

A veces tener a mano el Calendario Litúrgico tiene sus ventajas. Nos recuerda ciertas efemérides que de otro modo pasarían inadvertidas. Experiencia sencilla y cotidiana de evocar tantas figuras que han jalonado con su esfuerzo, su entrega y amor, la historia de la Iglesia y de la sociedad civil.

Así es como pudimos descubrir que el 22 de enero en la diócesis de Roma tiene lugar la memoria obligatoria de san Vincenzo Pallotti, muerto precisamente el 22 de enero de 1850. Hasta aquí sólo un nombre, quizás un destello de luz que llega a nuestra mente y nos permite pensar en el fundador de la Sociedad del Apostolado Católico, cuyos miembros son conocidos como «Palotinos».

Lo cierto es que, providencialmente, esta celebración tiene lugar cuando la Iglesia está abocada a conmemorar la Semana de oración por la Unidad de los Cristianos. Y entonces, sí, la figura de san Vincenzo Pallotti nos remite a 1841, cuando fue acogido en nuestra basílica de Sant’Andrea della Valle, a instancias del padre Gioacchino Ventura di Raulica, C.R., para desarrollar en este egregio templo el entonces llamado Octavario de la Epifanía, que tenía un espíritu ecuménico, similar al de la actual Semana por la Unidad.

El Octavario era una práctica que ya Pallotti había comenzado a desarrollar en 1836, cuyo objeto claramente era la propagación de la fe. Pallotti se había sentido motivado a diseñar este espacio litúrgico y pastoral al tener contacto en el Colegio Urbano –del cual era director espiritual– con la diversidad de lenguas y de culturas que poblaban el ambiente de dicho colegio. La idea portante que nace en el corazón del santo romano se orienta a conseguir la unidad de la Iglesia y de todos los hombres a la luz de la fe en Cristo, nuestro Señor.

En esta perspectiva podemos vislumbrar que Ventura y Pallotti fueron tejiendo una fina amistad, estructurada por el amor a la Iglesia y la vocación de servirla en la verdad, buscando su unidad.

Dos testigos de un tiempo de inestabilidad, ansias revolucionarias y romanticismo exaltado. Dos testigos que nos invitan a mirar hacia delante, confiando en la Divina Providencia y afirmando con entereza la fe profesada. Aferrémonos a ese testimonio, para hacerlo nuestro e izarlo sobre el cielo azul de la Iglesia de nuestros días.

Ecos teatinos (10-17 de enero de 2016)

  1. Seguimos acompañando con nuestra oración la preparación del capítulo provincial de los teatinos en Argentina, que se celebrará durante los primeros días de febrero de 2016. Allí estará nuestro prepósito general, reverendísimo padre Salvador Rodea González, C. R., quien visitará las casas que constituyen la provincia de Nuestra Señora de Luján y San Cayetano después del próximo 20 de enero de 2016, tal como lo hiciera últimamente en el Brasil.
  2. Visita nuestra casa general de Sant’Andrea della Valle, desde el día 9 de enero de 2016, el reverendo padre Jair Benedicto dos Santos, C. R., miembro de la provincia teatina «Paulo VI», en Brasil. El padre Jair ha venido a Roma para participar del encuentro de consejos provinciales de las Religiosas Teatinas de la Inmaculada Concepción, que se ha celebrado entre los días 8 y 14 de enero de 2016 en la curia general de las religiosas teatinas, en Roma. La presencia de nuestro hermano brasileño se ha debido a que él anima la conducción pastoral del colegio que las teatinas tienen en Curitiba (Brasil) y a que –en virtud de esta responsabilidad– se le ha confiado la exposición del tema «Evangelizar con los laicos», en el encuentro de consejos provinciales antes mencionado.

    Damos gracias a Dios por el trabajo del padre Jair y lo encomendamos a la protección de nuestra madre de la Pureza, para que continúe dando frutos de colaboración y comunión con las Teatinas.

  3. En atención al encuentro de consejos provinciales de las Religiosas Teatinas de la Inmaculada Concepción, debemos agregar que, según el testimonio que a través de ellas nos llega, fue una oportuna ocasión para profundizar en el sentido de este año jubilar extraordinario de la Misericordia, y releer, a la luz de la espiritualidad contenida en la dinámica propia de este año, las normas del último capítulo general, buscando traducir en acciones concretas aquello que está presente en el sentimiento del papa Francisco.

    Acompañaron este encuentro, además del más arriba citado padre Jair Benedicto dos Santos, C. R., los padres Imanol Larrinaga, O. A. R. y Marcelo Zubia, C. R.

    El Señor siga inspirando a las Teatinas gestos y acciones que conserven en ellas el compromiso con el anuncio del Evangelio y el deseo radical de estar unidas a Jesucristo.

  4. También en estos días contamos en Sant’Andrea della Valle con la presencia del reverendo diácono Francisco Javier Delgado Delgado, C. R., quien hasta septiembre del 2015 formó parte de nuestra comunidad, llevando a cabo sus estudios de la licenciatura en Espiritualidad en la Pontificia Universidad Gregoriana. El diácono Francisco Javier integra la provincia teatina de la Inmaculada y San Alfonso, formando parte de la casa teatina de Palma de Mallorca. En esta ciudad se desempeña en diversas actividades pastorales, sea en el colegio San Alfonso, sea en la parroquia de la Asunción.

    Su breve estadía entre nosotros, durante estos días, se ha debido a la necesidad de completar el trámite de visado para residir en España. Le auguramos una buena continuación de sus quehaceres, junto a tantos hermanos de aquilatada experiencia, en la provincia de España.

  5. Agradecemos al padre Vincenzo Cosenza, C. R., la deferencia de su saludo y compartimos el contenido del mensaje que nos envió, extendiendo su salutación a todos los que han celebrado a la Virgen de la Providencia y comentándonos lo que estaba por suceder en nuestra iglesia de Palermo, en ocasión de la tradicional celebración mariana:

    Grazie, Padre Marcelo, finalmente ho ricevuto Teatinos en camino sul nuovo indirizzo; purtroppo, i precedenti non mi sono arrivati. Grazie anche per gli auguri per la prossima festa della Madonna della Provvidenza: stiamo facendo la Novena e, il 17 mattina alle ore 9,00re 9,00
    Spanish: Biblia Dios Habla Hoy - DHH

    Štetje svetopisemskih vrstic se za?ne z 1! Vrstica 0 ne obstaja!

    WP-Bible plugin
    , avremo la gioia di accogliere, nella nostra chiesa, il nuovo vescovo di Palermo, Mons. Corrado Lorefice, che celebrerà la prima messa della Madonna della Provvidenza. È una benedizione. Auguri a tutti i confratelli che celebreranno questa nostra bella festività.

    También le agradecemos al padre Vincenzo su buena disposición a traducir al italiano los textos que en nuestra Orden se han escrito en español, como es el caso de la última carta circular de nuestro padre general, reverendísimo padre Salvador Rodea González, C. R.

  6. El sábado 16 de enero de 2016 la comunidad de Sant’Andrea della Valle se dispuso a vivir su día de retiro espiritual mensual, que se combinó con una visita a la Certosa di Trisulti y la Abadía de Casamare, siguiendo la Via Benedicti en la región del Lacio.

    Entre los senderos que nos llevaban a adentrarnos en agrestes paisajes y la sobria majestuosidad de los edificios cartujos y cistercienses, pudimos rezar por nuestra vida comunitaria y meditar sobre las exigencias de nuestra vocación religiosa.

    Agradecemos al padre Juan Roberto Orqueida, C. R., animador de la jornada, y al padre Antonio Flores Cota, C. R., y el hermano César Arras Zapién, C. R., encargados de la logística.

    Las fotografías son gentileza del diácono Francisco Javier Delgado Delgado, C. R.

Incontro dei Laici Teatini d’Italia

La domenica 10 gennaio 2016 è stato un giorno per avviare il ritrovamento tra sacerdoti teatini e laici delle diverse comunità che costituiscono la Provincia Teatina del «Bambino Gesù». Il posto per l’evento è stato la Parrocchia di San Gaetano, nei pressi del Corso di Francia, a Roma. Ben volentieri ci hanno ospitati i PP. Umberto Micillo e Adam Kowalczykowski, CC. RR., coloro che portano avanti la vita pastorale di quella Parrocchia.

I laici erano di Napoli e Roma, e in più una coppia di Morlupo. Ma c’era l’attesa di un gruppo di Castronuovo di Sant’Andrea, che alla fine non è potuto venire.

La tematica stava orientata a riflettere su San Gaetano e la misericordia cristiana, ciò che si è verificato nelle esposizioni sviluppate dai Padri Marcelo Zubia e Gino Quattrini, CC.RR.

Il primo ha rintracciato diversi contesti per parlarne della misericordia, oggi –sulle orme della Bolla d’Indizione dell’Anno Giubilare– e ieri, cioè all’epoca di Gaetano da Thiene.

Il secondo, invece, presentò un bel quadro riguardo alla prassi di San Gaetano e il suo desiderio di servire Dio dove a Lui piaccia e come a Lui piaccia.

Poi si sono formati dei gruppi di riflessione, per meditare e condividere su ciò che era stato detto ai presenti. Il lavoro si è fermato per fare un pranzo fraterno, dove la gioia del condividere anche ne parlò di misericordia.

Alla fine del pranzo, i sacerdoti e i laici fecero la plenaria per dialogare su quello che si era lavorato durante la mattina. Gli spunti del dialogo sono stati forti e profondi, invitando a tutti a cercare di assodare i principi orientativi della loro azione pastorale, ispirati al carisma teatino.

Perciò il prossimo incontro, che dovrà avere luogo tra Pasqua e Pentecoste, in data a fissare, cercherà di approfondire la riflessione sul tema «La Famiglia Teatina e la pastorale».

L’incontro si è chiuso con la celebrazione della Santa Mesa, culmine della giornata e della vita cristiana, dalla quale è sorta l’illuminazione per impegnarsi a lavorare con più forza nei luoghi di appartenenza comunitaria, affinché possa continuare la crescita di un laicato teatino ben formato.

Editorial n.º 17 (2016)

El tiempo va marcando un ritmo particular en el cual el antes y el después denotan la medida de un continuo movimiento. Ese movimiento va labrando profundamente nuestra vida. De esta manera, vamos consolidando lo vivido, mientras todavía nos queda mucho por seguir experimentando.

Tal vez los últimos eventos que han signado los centros de interés celebrativo en nuestra Iglesia no terminan de sucederse que ya han pasado y, fugazmente, encienden en nosotros un fuerte entusiasmo.

El Año de la Vida Consagrada próximamente llegará a su fin y en el decurso de este particular movimiento, el Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia entreteje su red de esperanza, para renovar la vida de la Iglesia.

¿Por qué un Año Jubilar de la Misericordia? ¿Hacia dónde se nos orienta, con esta propuesta, que reviste un carácter extraordinario?

La respuesta nos la dará el mismo papa Francisco en la reflexión hecha en la Audiencia del 9 de diciembre del 2015, exactamente un día después de abrir la Porta Santa en la Basílica de San Pedro:

La Iglesia tiene necesidad de este momento extraordinario. No digo: es bueno para la Iglesia este momento extraordinario. Digo: la Iglesia necesita este momento extraordinario. En nuestra época de profundos cambios, la Iglesia está llamada a ofrecer su contribución peculiar, haciendo visibles los signos de la presencia y de la cercanía de Dios. Y el Jubileo es un tiempo favorable para todos nosotros, para que contemplando la Divina Misericordia, que supera todo límite humano y resplandece sobre la oscuridad del pecado, lleguemos a ser testigos más convencidos y eficaces.

Observemos la primera afirmación: habla de una «necesidad», pero no entendida como carencia, falta de algo que pudiera ser útil. La necesidad de «este momento extraordinario» importa una consecuencia que surge de la propia esencia de la Iglesia: ser signo de comunión entre Dios y los hombres, y de éstos entre sí (LG 1). Con lo cual el Año Jubilar en curso se transforma en una palabra profética, porque anuncia y celebra la particularidad de un tiempo favorable, un tiempo único, en el cual los ojos de nuestra fe se orienten a contemplar la Divina Misericordia. Que en esta actitud nos encontremos en estos próximos meses, para renovarnos en la fidelidad a nuestro carisma.

Ecos teatinos (6-9 de enero de 2016)

  1. Desde nuestra Parroquia de la Virgen de la Providencia y San Cayetano, ubicada en la vecindad del barrio de Salamanca, en Madrid (España), nos llega la comunicación acerca de la realización de sus fiestas patronales. De este modo, mediante la voz del párroco, reverendo padre Pedro Sánchez Blanco, C. R., se nos dice lo siguiente:

    El próximo 17 de enero celebramos el día de la parroquia “Virgen de la Providencia y San Cayetano” siguiendo la tradición teatina de celebrar la fiesta de la Virgen de la Providencia el domingo siguiente al Bautismo del Señor.

    Un saludo a todos

    Pedro Sánchez

    Saludamos al P. Pedro, a los PP. Valentín, Pío, Ismael y Javier, y a toda la comunidad parroquial de Madrid, disponiéndonos a acompañarles con nuestra oración en ese día de celebraciones para la Parroquia en la cual llevan adelante su pastoral teatina. Bendito sea Dios en nuestros hermanos.

  2. Como la Providencia va marcando el camino de los teatinos, será también una fecha de especiales celebraciones la del segundo domingo después de la Epifanía para nuestros hermanos de la casa de San Giuseppe ai Quattro Canti, de Palermo (Italia). Ese día –17 de enero– los padres teatinos, Vincenzo Cosenza, Salvatore Attardo y Fernando Repizo, junto con la comunidad de fieles que se reúnen en el majestuoso templo teatino de San Giuseppe, celebrarán la fiesta de la Madonna della Provvidenza. Nuestra oración también se eleva al Señor por esta comunidad italiana que sigue manteniendo viva esta tradición, surgida de la entraña misma de nuestra presencia teatina en Palermo, a principios del siglo XVII.
  3. No dejamos de dar gracias a Dios por el capítulo provincial celebrado por los teatinos de la provincia «Paulo VI» del Brasil. Ponemos en manos de nuestro Dios Providente el gobierno que encabezará como prepósito provincial el reverendo padre Osman Procópio Da Silva, C. R.

    El padre Osman nació en Coroaci (Minas Gerais, Brasil) el 29 de diciembre de 1965, siendo sus padres Benevenuto Procópio Da Silva y Geralda Soares Da Silva. Hizo su primera profesión religiosa teatina el 2 de febrero de 1988, en Fartura (SP). Fue ordenado presbítero el 8 de diciembre de 1994, por la imposición de manos y la oración consecratoria de monseñor Luis Gonzaga Bergonzini, en Guarulhos (SP). Mientras fue Consultor General durante el período 2003-2009, realizó los estudios pertinentes de la licenciatura en Espiritualidad con orientación para la formación en los Seminarios.

    Junto con el padre Osman, nuestra plegaria se eleva a los cielos por el oficio que tendrán que desempeñar los padres Misael Germano Do Nascimento –quien, en tanto ha sido elegido primer consultor, fungirá de vicario provincial–, João Marcos Boranelli, Rafael Tadeu y José Sergio de Lima, CC.RR.

  4. Durante estos próximos días –más exactamente del 8 al 13 de enero del presente año 2016–, las religiosas teatinas de la Inmaculada Concepción tendrán en su casa general, sita en Salita di Monte del Gallo, 25, de Roma, un encuentro de consejos provinciales de su congregación, para trabajar sobre el mejor modo de llevar adelante este Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia en la congregación. De este manera, se abre para ellas la posibilidad de reflexionar sobre el valor de la misericordia, que es la vida de la Iglesia (Misericordiae Vultus, 10), y que deberá manifestarse en este tiempo de tanta conflictividad social, política e intercultural, como signo de nuestra consagración. Qué el Dios compasivo y bondadoso guíe estos días de estudio y convivencia, para que den el fruto esperado entre las Religiosas Teatinas!! Las acompañamos con nuestra oración.

San Giuseppe Maria Tomasi, il liturgista (II)

Dicevamo che Tomasi sarà stato condotto dalla riforma liturgica per il binario che guida come stimolo, sia i fedeli, sia il clero, ad inserirsi in quello che si proclama e si fa nell’azione liturgica, senza dover rivolgere il pensiero a considerazioni spirituali o pratiche devozionali che poco o nulla sono conformi al momento delle diverse celebrazioni. Abbiamo detto che la prima rotaia sarà rivolta ai fedeli offrendo loro degli opuscoli per partecipare fruttuosamente alla celebrazione eucaristica come altri che guideranno la vita familiare che gli porterà ad addentrarsi nella Sacra Scrittura di un modo didattico, che anche se i fedeli non sanno legge sono fatte in modo tale che si possono ritenere facilmente nella memoria e nel cuore per alimentare e far crescere la vita spirituale.

Altra rotaia e quella composta e diretta al clero, che in genere è scarsamente preparato e molte volte poco disposto a trasmettere il mistero che celebra tanto nella celebrazione dell’Eucaristia come nella stessa Liturgia delle Ore.

La formazione del clero nel campo della scienza liturgica, cioè: biblica, teologica, storica, pastorale, spirituale e giuridica, verrà abbozzata in modo generale con metodo proprio, quello storico, nella Riflessioni intorno ad una nuova Accademia, che si pensa d’instituire (1704) (Op. Omn. VII, 183-186), per avviare la necessaria formazione previa e permanente del clero, con il fine di conoscere e creare la buona abitudine nei chierici di predicare la parola di Dio, capire ciò che celebrano per comunicare la grazia del mistero che celebrano e cosi arricchirsi loro e tutti fedeli che partecipano.

E molto frequente il riferimento del Tomasi all’Ufficio divino, che lui preferisce chiamare Opus Dei, dando un valore teologico-spirituale. La preghiera liturgica, che parte dal comando del Signore e di san Paolo di pregare senza stancarsi, ci stimola a pregare a tutti fedeli, ed è tanto più urgente per i chierici (Op. Omn. VII, 62). Il nostro Santo liturgista si prenderà cura di tutto il materiale e gli elementi che compongono [diverse preghiere]. Su questo sarebbe interessante un’analisi di come lui le concepisce, sul Opus Dei con tutte le sue parti. Tomasi farà un elenco in modo tale che li darà a quell’Ora liturgica il posto esatto per essere celebrata, stabilendo una certa gerarchia che dia un valore intrinseco per la comunità ecclesiale (Op. Omn. V, 65). In questo senso, grande rilievo prenderanno le Lodi e le Vespri che sono le celebrazioni centrale della giornata (Op. Omn. VII, 70), che lui impulsa ad essere pregate nel momento a cui si corrisponde l’ora propriamente detta; non tralasciando le ore minori, non magari per essere celebrate in comunità, per i diversi lavori, ma per celebrarle privatamente per il clero.

Quindi l’importanza che il Tomasi da al Opus Dei è da considerarsi oggi nel nostro atteggiamento come consacrati, che coinvolge tutta la nostra vita di ogni giorno, per tale motivo è da considerare il fatto della puntualità no per far bella figura davanti ai Superiori, ma perché c’è un valore molto più elevato nel senso che Dio e questa sua Opera chiedono in prestito la nostra voce per annunziare le sue meraviglie a coloro che ho accanto a me e insieme diventiamo la voce della Chiesa che supplica. La preghiera cosciente dei Salmi deve essere un altro elemento a considerare, facendo proprio i sentimenti del salmista per arricchire la nostra vita spirituale, perciò la necessità di farlo con calma e senza fretta, ma far diventare questo momento un vero incontro con Dio che ci permetta approfondire nel suo cuore misericordioso e percepire il suo amore che ci trasforma.

Ci sono molti altri elementi che possiamo considerare per darle qualità alla Liturgia dell’Ore pero ci saranno altri incontri che ci permetteranno approfondire di più come lo ha fatto il Tomasi, questi servano per stimolare quel bellissimo mandato che la Chiesa ci ha dato il giorno della nostra Ordinazione.

Bibliografia

ANDREU, F., Pellegrino alle sorgenti. San Guiseppe Maria Tomasi, La vita – Il pensiero – Le opere (Roma 1986).
SCICOLONE, I., «Il Cardinale Giuseppe Tomasi di Lampedusa e gli inizi della scienza liturgica», Regnum Dei (1982).
TOMASI, G. M., «Breve Instruzione», Opera Omnia VII, 337-345.

Pensiero

«Bisogna che noi ci accomodiamo alle disposizioni della Provvidenza divina che governa il cielo e terra…», A Suor M. Maddalena sua Sorella (18/4/1693).

Juan Roberto Orqueida Guaglianone, C. R.