Escalando el Cerro del Águila, escalando la Fe!
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Desde las tierras de Baborigame, la comunidad de la Sierra Tarahumara, el Padre Octavio, C.R. a cargo de la misión Teatina allí, nos comparte su relato sobre esta experiencia.
Muchas gracias P. Tavo!!! Que el Buen Señor te siga bendiciendo, y te acompañamos con nuestras oraciones!
ESCALANDO EL CERRO DEL ÁGUILA, ESCALANDO LA FE.
Este lunes 30 de marzo 2026, 31 personas entre adolescentes, jóvenes, señoras y señores y su servidor P. Tavo hemos emprendido el camino a las 6:30 de la mañana, guiados por el Sr. Esteban Rubio y su Nieto Ivan Rubio, quienes han ido, por su tercera vez, para subir a la cima del cerro del Águila, salimos desde la parroquia de la Virgen de Guadalupe en Boborigame. Pasamos por el Rancho del Sr. Esteban, el rancho “Las Pilas”.
Esta travesía de senderismo por estas tierras de Baborigame, fue una experiencia desafiante, una experiencia de fe, porque todos teníamos la confianza de llegar a la cima del cerro del Águila.
En el rancho “las Pilas” iniciamos con una oración, y nos comprometimos a que todos estaríamos unidos y nos apoyaríamos, y así fue, todos fuimos, llegamos a la cima del Cerro del águila, convivimos, compartimos el lonche, celebramos la Eucaristía, nos divertimos, cantamos y desde la cima contemplamos a Baborigame con una mirada de águila, conocimos y admiramos la naturaleza y los maravillosos paisajes.
Podríamos preguntarnos, ¿Alguna vez te has enfrentado a desafíos o problemas que parecen montañas imposibles de escalar?……Esta experiencia nos enseña que todos encontramos desafíos, retos que enfrentar, que pueden parecer difíciles e incluso imposibles de lograr, pero cuando hay fe, cuando confías en Dios, en los demás, en ti mismo, y te dejas guiar, propiciando la unidad, todo lo podemos lograr.
Escalar el cerro del Águila, ha sido, escalar el camino de fe; al igual que un escalador entrena sus músculos, entrena sus piernas, nosotros debemos ejercitar nuestra fe. ¿Cómo? A través de la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la Eucaristía y el caminar juntos, siempre en la unidad, como pueblo de Dios. Cada vez que oramos juntos y nos proponemos algo para el bien de la comunidad, es como un paso firme en nuestra ascensión.
No estamos llamados a escalar solos. La comunidad es muy importante en nuestra travesía por la vida. De la misma manera, debe ser así, nuestra comunidad parroquial de Baborigame. Tal como caminamos juntos a este cerro del Águila, así hemos de caminar juntos en nuestras luchas y triunfos con otros que nos proporciona apoyo y motivación.
Finalmente, llegamos a la cima del cerro del Águila juntos y a Dios gracias regresamos con bien. Este es el momento en que te das cuenta de que todo el esfuerzo valió la pena. En la cima, puedes ver el panorama completo y apreciar la belleza de nuestro propio pueblo de Boborigame, de Rancho Blanco, de Palos Muertos. Aquí es donde experimentamos la verdadera paz y alegría que solo Dios nos puede dar.
Gracias a todos ustedes por su sí, por su disposición a escalar el cerro del Águila, gracias por su entusiasmo, por su esfuerzo perseverante; que esta experiencia nos ayude siempre a logar nuestras metas y subir siempre a lo más alto, para crecer y superarnos en la vida, no hay nada imposible cuando confiamos en Dios.
Fraternalmente.
Teatino, P. Tavo