V Carta circular del prepósito general

Nos llegaba el 22 de diciembre de 2015, con protocolo N.° 05/2015, la V carta circular de nuestro prepósito general, reverendísimo padre Salvador Rodea González, C. R. La misiva arribaba a nuestras manos bajo los auspicios de esta frase de san Cayetano a Sor Laura Mignani:

«Mi progreso en la perfección depende de la ayuda que la Divina Providencia quiera otorgarme. No se haga mi voluntad; pero hoy me dolería, pues no he comenzado a servir a Dios»,

y con ello se abría para nosotros el contenido de un fraterno y emotivo mensaje navideño, que trasunta la fuerza de una convocatoria:

Querido hermano:

Te escribo con el deseo de que recibas este mensaje de Navidad con la única intención de felicitarte por el misterio de Navidad. Dios irrumpe en tu historia, en la historia de la Iglesia y del mundo, no podemos desperdiciarlo. También quiero animarte a seguir creciendo y buscando un trabajo mucho mas eficaz en la fraternidad. No escribo nada que tú no conozcas y creo que harás mucho mejor reflexión que yo, pero no está por demás decirte lo que pienso y decirte que a pesar de nuestras diferencias, de nuestros pecados, somos hermanos y debemos ayudarnos, amonestarnos, protegernos, exhortarnos, felicitarnos en todo para nuestro crecimiento. Esto implica que no siempre estaremos de acuerdo en todo, que probablemente nos equivoquemos pero debemos entender que es parte de la vida. Levantarnos y a seguir en camino […]

Mis queridos hermanos, esta Navidad les invito, le exhorto, les motivo a que hagamos lo que sugiere nuestro fundador: primero vayamos constantemente a encontrarnos con nuestro Dios, busquémosle sin cesar, que su luz y su fuego transformen nuestra persona y después, reconociendo en que situación estoy. Después qué le quiero ofrecer a Dios, a mi querida comunidad donde vivo, a la Orden entera. Entablemos guerra sin tregua contra estos enemigos que se han metido en nuestra comunidad. San Cayetano nos dice que tenemos la certeza de vencer con las armas de la Cruz y con la protección amorosa de María.

Es una gran oportunidad para intentarlo. Cada hermano, cada comunidad, cada provincia intentemos que en esta Navidad obtengamos el mayor de los frutos, el decidirnos a ofrecer lo mejor de nosotros para mi bien y para el bien de la Orden y de la Iglesia. Entablemos guerra sin tregua para transformar nuestras personas y de manera sencilla sepamos integrarnos como una verdadera comunidad. San Cayetano vivió la reforma de la Iglesia empezando desde el mismo y propuso que los primeros reformados deben ser, por mucho, los integrantes de la jerarquía de la Iglesia, no intentó que la curia papal cambiará o que alguna otra congregación u orden lo hiciera. La reforma de la Iglesia empieza con nosotros mismos […]

Responder a Jesús no es fácil, la sociedad actual pide mucho de nosotros y debemos saber enfrentar la dinámica de hoy. No podemos seguir haciendo lo mismo que estamos haciendo, eso sería conformarnos. Lo que es bueno conservémoslo y seamos creativos y valientes.

Cierro esta carta, hermano. A ti hermano sacerdote enfermo o anciano, maduro o joven, a ti hermano formando filósofo, novicio, teólogo, a ti aspirante o postulante, te animo a que te contemples como miembro de una sola familia sin limites de cultura, de edad, de formación intelectual, de ningún tipo de diferencia. Somos hermanos en Cristo y eso bastaría pero además somos hermanos por nuestra espiritualidad y carisma. Tenemos las mismas obligaciones y derechos. Te pido hagas un gran esfuerzo, te pido de todo corazón no dejes de hacerlo.

A ti hermana teatina, gracias por ser hermana, por tu oración que nos acompaña siempre y te aseguro cuentas con la nuestra. También deseo que la solemnidad de Navidad sea para ti un gran reencuentro con Jesús y este año sea de grandes frutos. Siempre busquemos que nuestra fraternidad se acreciente. Dios nos conceda esa gracia.

A ti querido hermano laico que eres teatino de corazón y que fraternalmente formas parte de la que llamamos con cariño familia seglar teatina, sin que tengamos en la realidad esta estructura, gracias por tu oración y tu servicio desinteresado. Mi oración por ti siempre y constante.

Oremos por nuestros hermanos difuntos teatinos y teatinas. Que intercedan por nosotros para que seamos siempre lo que debemos ser.

Particularmente te pido que ores por mí y por el consejo general. Queremos servirte, pero necesitamos de tu oración sincera. Gracias de antemano. Te exhorto a que tengas claro que estoy cumpliendo un servicio, el prepósito general es ante todo eso, un servidor, y los consejeros generales también. Tú eres muy importante para nuestra Orden, recuerda mi dirección y mi teléfono, siempre estaré atento a prestar mi servicio. Cuando se requiera estaré con la discreción requerida. Cuando algo no se pueda realizar te lo diré claramente.

Que Dios nuestro Padre, Jesucristo el Señor y su Espíritu de amor nos transforme y fortalezca y la intercesión materna de María nos cubra con su manto.

Mi cariño y oración por ti.

P. Salvador Rodea González, C.R.
Prepósito General

Solemnidad de Navidad, casa de San Cayetano de Vicenza, Italia, a los 24 días del mes de diciembre de 2015.

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