México: Acción teatina y testimonio juvenil

Encuentro Juvenil Teatino 2015 (ENJUT 2015)

«Veo a Cristo pobre, ¿y yo me atreveré a seguir viviendo como rico? Veo a Cristo humillado y despreciado, ¿y seguiré deseando que me rindan honores? ¡Oh, que ganas siento de llorar al ver que la gente no sienten deseos de imitar al Redentor Crucificado!» (San Cayetano)
La mañana del domingo 15 de noviembre de 2015, nos hemos reunido en la casa de retiros San Cayetano, ubicada en Atizapán de Zaragoza, México, aproximadamente 160 jóvenes que atendieron el llamado de Dios. Provenientes de todas las parroquias teatinas en México.

¿Cuál fue la finalidad de este encuentro? Primeramente, Dios nos ha convocado a cada uno de nosotros, hemos acudido a su presencia, reuniéndonos a compartir la espiritualidad teatina que nos caracteriza. Con ello se da la oportunidad de compartir y conocer las realidades de cada uno de los grupos de las diversas comunidades que nos hemos congregado, conocer sus problemas y sus experiencias.

Como primer paso a este encuentro, el R. P. José Saavedra Flores C. R., nos hizo una reflexión sobre la espiritualidad teatina y que es lo que conlleva el presentarse como teatinos. No sólo hay que saber la historia, sino también el cómo actuar perteneciendo a esta Orden.

La espiritualidad teatina, hace un llamado a la vocación a cada uno de nosotros, jóvenes, en el cual pide que vivamos teniendo un diálogo continuo con Dios y permitamos abrir nuestro corazón para saber escuchar lo que se nos pide, y así, tener esa capacidad de respuesta y no hacerse sordos a su llamado, que es el que hoy ha hecho a través de estos grupos que se encuentran reunidos, invitándonos a hacer comunidad, con la finalidad de convivir y comunicar la buena nueva a nuestros hermanos para participar todos en el encuentro con Cristo.

Esta espiritualidad, también es misionera, con la cual podemos compartir el carisma que Dios nos ha otorgado a cada uno de nosotros poniéndolo al servicio de nuestros hermanos.

Dios no quiere jóvenes estancados, porque tienen toda la vitalidad para ser una Iglesia viva, porque han nacido para ser Iglesia, amor y comunidad, son el futuro de la Iglesia, porque una Iglesia sin jóvenes es una Iglesia sin vida.

Estos jóvenes han sido invitados a hacer lío, como lo dice Su Santidad el Papa Francisco, somos llamados a ser un encuentro de luz y a no quedarnos callados ante las injusticias y el dolor del cual padece el mundo actual, donde no hay límites, donde los valores se han quebrantado y se vive sólo de lo superficial.
Posteriormente se nos presentó el proyecto denominado “Red Juvenil Teatina”, que busca integrara todos los jóvenes teatinos, a unir esfuerzos por nuestra Iglesia.

Los jóvenes, este día, tuvimos una serie de actividades que buscaron la integración, formamos equipos multiparroquiales para trabajar durante el día, enriqueciendo así nuestra experiencia.

El rally fue una actividad dinámica y recreativa, en la que era indispensable la colaboración de todo el grupo, esto implicaba una buena comunicación e integración de cada uno de los miembros del equipo.
La siguiente actividad, fue conocer la realidad que cada uno experimenta en sus grupos y comunidades, abriendo paso al diálogo y a las posibles soluciones que se pudieran implementar para que los grupos tengan un mejor desempeño.

Para dar continuidad a esta actividad nos reunimos todos a compartir los problemas que nos aquejan, las soluciones y darse cuenta que en los grupos existen problemas similares, aun siendo de diferentes parroquias. El objetivo de esta actividad además de conocer las dificultades es hacerle llegar a los párrocos de nuestras comunidades lo que pasa por la mente de los jóvenes, lo que se nos dificulta, y así, también, ellos puedan tener participación en la solución.

Como un gesto muy grato, nuestro padre general, Rvdmo. P. Salvador Rodea C. R., nos envió un mensaje a los jóvenes congregados, llenándonos de entusiasmo y alegría. También, las hermanas teatinas hicieron presencia, mediante Sor Cristina, quien nos ilustró sobre la vida de Madre Úrsula.

Durante la tarde, el R. P. Eduardo Bello, C. R., además de visitarnos, se dispuso a acercar el sacramento de la confesión, al que muchos jóvenes hicieron fila para acercarse.

Poniendo en las manos de Dios las necesidades de cada uno de nosotros se abre paso a la hora santa, dirigida por los hermanos del Seminario, en ella se nos invita a los jóvenes a hablar con Dios para agradecerle o pedirle por las situaciones que están viviendo.

Acto seguido, la sagrada Eucaristía, donde se nos vuelve a hacer la invitación de responder al llamado de Dios, de no tener miedo a servirle, de abrir el corazón para escucharle y ver las necesidades de los demás.

Fue una celebración muy amena, los jóvenes cantando, aplaudiendo, compartiendo la alegría con Dios por estar reunidos; se sintió un verdadero ambiente de hermandad, de hijos de Dios.

El R. P. Octavio García, C. R., padre provincial de los teatinos en México se hizo presente para dar por clausurado el evento y compartir la cena al aire libre con todos los jóvenes.

Para finalizar el grandioso día, por comunidades, lanzamos globos de cantoya, elevándolos como elevamos nuestras plegarias a nuestro Santo Padre.

Agradecemos infinitamente a todos los Padres que nos brindaron las facilidades y el apoyo para poder asistir y participar en este encuentro, Dios los siga fortaleciendo en su vocación

Sonia Velázquez Salazar,
laica, parroquia de San Agustín de Hipona.

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