Breve de Su Santidad Clemente VII, ‘Exponi nobis’ (24 de junio de 1524)

AL VENERABLE hermano Juan Pedro, obispo teatino; al amado hijo Cayetano, presbítero vicentino, y a sus colegas y sucesores.

Venerable hermano y amados hijos, salud y apostólica bendición. Nos hicisteis saber, poco ha, que vosotros, con algunos compañeros, guiados por divina inspiración, y como es dado suponer, deseando seguir a Dios con más quietud y uniros a Él más estrechamente, habéis determinado emitir los tres votos sustanciales de pobreza, castidad y obediencia, hacer juntos vida clerical en el común hábito del clero, vivir en común y del común, y dedicaros humilde y devotamente al servicio de Dios, mediante su santa gracia, bajo la inmediata sujeción y protección especial nuestra y de la Sede Apostólica.

A este fin nos habéis rogado que, aprobando vuestros deseos con plenitud de nuestra autoridad y de esta Sede Apostólica, tomásemos a vuestro favor, y al de vuestros sucesores, las providencias conducentes a la realización de vuestro propósito.

Nos, que aprobamos de buen grado los píos y honestos deseos de todos los fieles cristianos, no podemos por menos de alabar de corazón vuestro proyecto y, accediendo a vuestras súplicas, benignamente os autorizamos para que, cuando bien os pareciere:

1.° Podáis emitir los tres votos sustanciales de la vida religiosa, de obediencia, castidad y obediencia, y solemnemente profesarlos en manos de cualquier presbítero secular o regular de cualquiera Orden;

2.° habitar juntos en los lugares religiosos o seculares que os convenga, u os permitan sus propietarios, viviendo en común y del común, en hábitos de simples clérigos, y con el nombre y la denominación de CLÉRIGOS REGULARES, bajo la inmediata sujeción y la especial protección nuestra y de esta Sede Apostólica;

3.° elegir anualmente entre vosotros un Superior, que debe llamarse PREPÓSITO, confirmable por un trienio y no más;

4.° recibir a otros clérigos seculares constituidos en cualquier dignidad, y a los laicos que, llamados por Dios, quieran abrazar este sistema de vida, y, previo un año de probación, admitirlos a la emisión de los mismos votos en manos del Superior y al propio tenor de vida;

5.° componer y publicar cualesquiera estatutos, ordenaciones y constituciones acerca de lo concerniente a esta forma de vida y a la recta organización de la vida clerical, y, una vez compuestas y publicadas, corregirlas y reformarlas en cualquier tiempo, o cambiarlas total o parcialmente, o hacer otras nuevas y ajustaros a ellas;

6.° con toda especialidad en lo que se refiere a la celebración y recitación de la misa y de los demás oficios divinos, con tal que sean lícitas, honestas, razonables y conformes a las buenas costumbres y a los sagrados cánones.

Las cuales, una vez compuestas, publicadas, reformadas, establecidas, cambiadas y ordenadas, y presentadas a Nos o a nuestros sucesores, deben quedar aprobadas y confirmadas por autoridad apostólica, y como tales considerarse.

Además, con plena deliberación, y usando de la plenitud de nuestra autoridad apostólica, concedemos a perpetuidad, tanto a vosotros como a vuestros sucesores que podáis usar, serviros y disfrutar, así vosotros como vuestras personas y lugares, de todos y cada uno de los privilegios, exenciones, inmunidades, indulgencias, facultades, libertades, autorizaciones, privilegios, indultos, favores, concesiones y gracias espirituales y temporales que gozan y poseen, y que en lo futuro gozarán y poseerán los Canónigos Regulares de la Congregación Lateranense, con sus personas y lugares, cuyo tenor, en virtud de las presentes, mandamos se considere como suficientemente expreso y transcrito palabra por palabra, de forma que las letras apostólicas sobre aquellos privilegios, exenciones, inmunidades, concesiones y gracias a los mismos concedidas, o que se concedan en adelante, puedan y deban entenderse, cambiando solamente los nombres, apellidos, lugares y fechas, como si todas y cada una de dichas gracias, no sólo en sus cláusulas generales, sino a tenor de todas y cada una de sus palabras, hubiesen sido otorgadas a vosotros expresa y especialmente aquel mismo día y en virtud de estas letras.

Para todo lo cual os concedemos libre y plena autoridad, dispensándoos de cualquiera impedimentos o dificultades, sin que obste el nombre, la dignidad y el oficio episcopal que Nos, mediante otras letras, reservamos al sobredicho Juan Pedro, ni las constituciones y ordenaciones apostólicas, generales y especiales, aún reforzadas por juramento o por cualquiera otra garantía, aunque precisara especificarlas en cada uno de sus términos, las cuales damos por especificadas, y a los efectos de las presentes especial y expresamente derogamos, sin que obsten cualesquiera otras cosas en contrario.

Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, día 24 de junio de 1524, primero de nuestro Pontificado.

GIACOMO SADOLETO