Dicasterios Romanos organizaron un simposio sobre «Questioni canonistiche intorno alla Vita Consacrata»

El jueves pasado, 29 de octubre de 2015, tuvo lugar en la sala San Pío X, Via della Conciliazione, 5 (Roma), un simposio organizado conjuntamente por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica y el Pontificio Consejo para los Textos Legislativos. El tema a considerar versaba sobre «Questioni canonistiche intorno alla Vita Consacrata». El simposio se extendió a lo largo de todo el día, animado por el Prefecto de la Congregación para los IVC y las SVA, S.E.R. João card. Braz de Aviz, y el presidente y el secretario del Consejo para los Textos Legislativos, S.E.R. Mons. Francesco Coccopalmerio y S.E.R. Mons. Juan Ignacio Arrieta Ochoa, respectivamente.

El punto de partida que se tuvo en cuenta para la exposición de los temas vino dado por el concepto de que el espíritu del derecho canónico en la Iglesia está vinculado estrechamente al principio sustancial eclesiológico y teológico que constituye a la Iglesia como misterio de comunión. Dado lo cual, se debe construir el derecho canónico dentro del misterio de la Iglesia, y de ello hacen parte también los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Luego el derecho es reflejo de la doctrina de la Iglesia, y en lo que se refiere a los IVC y SVA, importa un interés canónico sobre el carisma, qué es lo que se observa al contemplar las normas. El derecho como camino es la expresión de una realidad subyacente.

Los distintos conferenciantes tomaron diversas cuestiones que constituyen las problemáticas actuales de la Vida Consagrada, desde la organización comunitaria de la misma, hasta la dimensión formativa y el recurso a la piscología, siempre dentro de la visión canónica que este uso consiente, pasando por una excelente y sintética reflexión acerca del carisma que origina los distintos IVC y los elementos que lo configuran. También se consideró –y con bastante insistencia– la dimensión económico-jurídica de los IVC, perspectiva en la cual se hizo hincapié en el actual magisterio del papa Francisco, llamando a una efectiva comunión de bienes en la Iglesia y sosteniendo que los bienes de los IVC son «bienes eclesiásticos».

No faltó la alusión a la temática de quienes se separan de los IVC –aportando un novedoso concepto respecto de la «equidad y caridad evangélica» que hay que tener con ellos, según el c. 702, §2–, al discernimiento de nuevos carismas y al rol que ocupa la vida consagrada femenina –en lo que atañe a los Institutos de Vida Consagrad Secular– en la realidad de la Iglesia contemporánea.

Nos alegramos de esta iniciativa, que –en labios de los organizadores– preanuncia un trabajo conjunto, a partir del cual florecerán nuevos encuentros y documentos eclesiásticos.

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